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Música en formato digital vs formato físico

¿Cómo ha cambiado nuestro consumo?

Algo está cambiando en el mundo de la música… O más bien en su formato. ¿Seguimos comprando cds al mismo ritmo de antes? ¿Hasta qué punto está calando la cultura de acceder a bases de datos de música gigantescas donde elegir estilos según el momento, en lugar de adquirirla en formato físico? ¿Seguimos estando dispuestos a pagar por un álbum entero sin conocer todo su contenido previamente? Los tiempos cambian, y también los hábitos de consumo, y actualmente todo apunta hacia un verdadero boom de la música digital, escuchada a través de dispositivos ’portátiles’, como móviles o tabletas. ¿Quieres conocer las cifras del cambio?

Música ‘to go’

Los smartphones, los ordenadores portátiles… En general, los dispositivos que nos permiten pasearnos por la calle igual de conectados al mundo que desde el ordenador de nuestro salón, han provocado que el consumo de música se balancee hacia ellos. Al fin y al cabo, pasamos la mayor parte del tiempo fuera de casa y nos encanta llevar la música a cualquier parte entre trayecto y trayecto, o mientras trabajamos en la oficina.

Ese cambio de tendencia ya ha sido objeto de estudio y afecta, y mucho, a la forma en que se mueve esta industria en los últimos años. La tendencia se mueve hacia servicios de música en streaming, tales como Spotify, Deezer, Google Play, Tidal, y, desde el pasado 30 de junio, también Apple Music. Es decir, nos gusta más acceder a una buena base de datos de música que podamos escuchar sin necesidad de descargarla que almacenar archivos en nuestros dispositivos que tal vez no vayamos a escuchar habitualmente. Prueba de ello es precisamente la apuesta de Apple por el streaming con Apple Music, que pone de manifiesto la obsolescencia de iTunes y su fórmula de descarga directa.

Según el Informe sobre la Música Digital 2015 de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (Ifpi), que estudia la evolución del sector durante 2014, los ingresos digitales globales mundiales de la industria aumentaron un 6,9 por ciento, hasta los 6,85 millones de dólares durante el pasado ejercicio. Además, -y este dato ha sido objeto de muchos titulares- por primera vez en la industria, el canal digital (46%) entregó la misma proporción que las ventas en formato físico (46%).

Por primera vez en la industria, el canal digital (46%) entregó la misma proporción que las ventas en formato físico (46%)

Con este panorama, lo cierto es que el pasado año los servicios de suscripción de música fueron un importante motor de crecimiento digital, sosteniendo una fuerte tendencia al alza en los últimos años. Sus ingresos aumentaron un 39 por ciento en 2014, a 1,57 millones de dólares. De este modo, el montante que representan los ingresos por suscripción de música ahora representan el 23 por ciento del total digital a nivel mundial, frente a sólo el 18 por ciento en 2013.

Es el resultado de cómo estos servicios de suscripción de música han visto que el número de “suscriptores de pago” crece de manera constante en los últimos años. Se estima que actualmente hay unos 41 millones de personas en todo el mundo pagan un servicio de suscripción música frente a los 28 millones en 2013 y 8 millones en 2010, año en el que se empezaron a recoger datos.

¿Qué pasa en España?

La tendencia hacia el streaming que refleja el anterior informe arroja a nivel internacional se cumple, si cabe, más aún en el caso de España. Según un reciente estudio de Promusicae, por primera vez nuestro país las ventas de música digital superaron a las del formato físico —38 millones de euros frente a 32,5—, un cambio que se debe sobre todo al streaming, ya que sus ingresos aumentaron en un 40 por ciento respecto al mismo periodo de 2014 y suponen nada menos que más del 80 por ciento de las ganancias del mercado digital.

Los ingresos en ventas digitales aumentaron en un 40 por ciento respecto al mismo periodo de 2014, en gran parte debido al streaming

Así, según el mismo informe, el streaming se quedó al borde de ser la principal fuente de ingresos de la industria en España, ya que facturó en el primer semestre de este año 30,6 millones, solo un millón menos que la música en formato físico (CD y vinilos).

¿Cómo actuar si deseas vender tu música?

Este cambio de paradigma también afecta, como no podría ser de otro modo, a quienes sustentan la estructura de esta industria: los músicos. Lo cierto es que hoy en día cualquier artista puede grabar de forma independiente en un estudio (o en su casa) y mover su música en todas estas plataformas digitales por muy poco dinero, a través de distribuidoras como Aries.

¿Cuáles son las grandes ventajas de este modelo? Sobre todo, su altísima capacidad de promoción entre un público cada vez más amplio y heterogéneo. Aunque la competencia es feroz y el mercado se abre como nunca –cada vez crece más la oferta de música en la red-, las posibilidades de llegar muy lejos también son mucho mayores. Si tu música lo vale, y con una campaña adecuada que le de movimiento en la red, los creadores pueden llegar más lejos que nunca.

¿Quién no conoce fenómenos virales que han llevado a lo más alto a un músico que canta discretamente desde el salón de su casa y lo comparte con el mundo? Se trata, en muchos sentidos, de un paso hacia la democratización del sector.

La moraleja es que, con sus pros y sus contras –se habla en ocasiones de los bajos ingresos que estas plataformas de música en streaming proporcionan a los artistas- si quieres darte a conocer y llegar muy lejos, tienes que estar en la red. Sobre todo porque, a estas alturas, se puede decir que la mayoría de la música se consume a través de esta vía, y el número de usuarios de música online no deja de crecer. Si la tendencia hacia la era de la música digital sigue su curso, quién sabe si el CD acabará relegándose a un objeto de coleccionista… ¡Únete a nosotros y no te quedes atrás!

Zndrke

@guille_zndrke

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